En nuestra vida diaria es frecuente encontrarnos con situaciones de las que tengamos que responder por haber causado daños a terceros. Es decir, incurrimos en responsabilidad civil.

En nuestra vida diaria es frecuente encontrarnos con situaciones de las que tengamos que responder por haber causado daños a terceros. Es decir, incurrimos en responsabilidad civil.
Lamentablemente son frecuentes las situaciones en las que nos encontramos con los espejos arrancados y colgando, con el vehículo arañado total o parcialmente, lunas rotas, etc. y no sabemos cómo actuar, ¿si lo tendré cubierto por mi seguro? ¿si lo podré arreglar?
Los daños producidos en la vivienda como consecuencia, por ejemplo, de una fuga de agua, producen unos deterioros que han de ser reparados.
Mediante este tipo de seguros la compañía se obliga, mediante el cobro de una prima acordada, a abonar al beneficiario un capital en caso de fallecimiento o de supervivencia del asegurado o de ambas situaciones conjuntamente.
La situación actual de la sanidad pública española y el precio de un seguro privado de salud, generan plantearse la contratación de uno nuevo o el cambio a otra aseguradora.
La normativa en vigor impone la obligación de tener contratado, por lo menos, el seguro obligatorio para todos los vehículos que necesiten autorización administrativa para conducir.